1926 - 2011

Antonio Domingo Bussi «El asesino».

Antonio Domingo Bussi «El asesino»

Responsable de más de treinta centros clandestinos, su vida política comenzó a declinar cuando se supo que tenía una cuenta en Suiza. Jefe del Operativo Independencia. Durante la dictadura  asumió como interventor y jefe militar de Tucumán. Responsable de las más de mil desapariciones en los más de treinta centros clandestinos que funcionaron en la provincia, entre ellos, la Jefatura Central de Policía, el Comando Radioeléctrico, el Cuartel de Bomberos, la Escuela de Educación Física, el Reformatorio y El Motel, Nueva Baviera, Lules, Fronterita y el más importante, el Arsenal Miguel de Azcuénaga. Además, como explicó él «a la provincia de Tucumán le cupo el siniestro privilegio de haber inaugurado la ‘institución’ Centro Clandestino de Detención como una de las herramientas fundamentales del sistema de represión montado en la Argentina». «La Escuelita» de Famaillá fue el primer sitio documentado por la Conadep montado especialmente para torturar y asesinar a personas secuestradas.

Participó en el caso de la joven ciudadana española Ana Cristina Corral, quien fue secuestrada el día 8 de junio de 1976, en su casa de San Miguel de Tucumán, por personal del Ejército. Tenía 16 años de edad y era estudiante de secundaria. En el centro clandestino de la Jefatura de Policía de Tucumán es interrogada y torturada al menos hasta agosto de 1976. La trasladan al campo de concentración Arsenal Miguel de Azcuénaga, dependiente del Ejército; la torturan hasta que Bussi, personalmente, la fusila (...). El general Bussi llega de noche a El Arsenal, cuando se van a fusilar prisioneros -operación que se realiza cada 15 días-, aproximadamente. Se ata a los detenidos con cable, se les venda los ojos y se les pone de rodillas al borde de un pozo previamente excavado. Cinco o seis metros atrás de los detenidos, los gendarmes vigilan. Antonio Domingo Bussi viste uniforme de campaña y con el casco debajo del brazo. (...) y sin pronunciar arenga alguna, da la orden de disparar realizando él mismo el primer tiro en la nuca de un detenido elegido al azar».

Bussi, que acaba de ser elegido alcalde de la capital de la provincia de Tucumán, tiene fondos depositados en Suiza. No logró ampararse en la Ley de Obediencia Debida, pero la Ley de Punto Final le liberó finalmente del proceso que se le seguía el 23 de junio de 1988.Fue condenado a prisión perpetua en 2008.

 

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