1915 - 1974

Carlos Prats González.. Comandante en Jefe del Ejército de Chile.

Carlos Prats González.

Militar chileno. Comandante en Jefe del Ejército de Chile, cargo que asumió luego del atentado que costara la vida a su antecesor y amigo el General René Schneider. Fue nombrado Comandante en Jefe del Ejército de Chile por el Presidente Eduardo Freí Montalva y ratificado en el cargo por Salvador Allende, de cuyo gobierno fue Ministro del Interior, Defensa y Vicepresidente de la República. Fue asesinado el 30 de septiembre de 1974, junto a su esposa Sofía Cuthbert, por la DINA, en el marco de la Operación Cóndor.

Nació en Talcahuano, 2 de febrero de 1915 en Buenos Aires.

Con 16 años ingresó al Ejército, llegando a convertirse en el mejor alumno de su promoción en la Escuela Militar. Realizó el Curso de Estado Mayor en 1954 en el Ejército de los Estados Unidos.

Realizó un Master en Ciencias Políticas, con mención en Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Master en Ciencias Militares, con mención en Planificación y Gestión Estratégica. Doctor en Ciencias Políticas y Sociología, con mención en Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid. Además de autor de diversos trabajos relacionados con temas estratégicos, materias de simulación computacional, y sistema de mando y control, publicados en revistas especializadas nacionales y extranjeras.

Ascendido a General de Brigada en 1968, se vuelve General de División producto del Tancazo. Asciende igualmente, por el mismo incidente, su amigo de toda la vida René Schneider, a Comandante en Jefe del Ejército.

Prats sufrió un golpe devastador al enterarse del atentado contra Schneider, el 22 de octubre de 1970, como resultado de una acción para impedir la elección de Salvador Allende en el Congreso Pleno. Agonizante durante tres días, el General Schneider murió el 25 de octubre. En su reemplazo, el presidente Eduardo Frei Montalva nombra a Carlos Prats como nuevo Comandante en Jefe el 27 de octubre.

Allende, ratificado por el Congreso, asume la Presidencia y confirma a Carlos Prats González al mando del Ejército el 6 de noviembre de 1970. Prats mantiene, su compromiso con la institucionalidad de las fuerzas armadas, con obediencia estricta a la Constitución y las leyes.

Prats logró hacer respetar la independencia de la institución, al hacer que Allende desistiera de llamar a retiro a militares que eran personas no gratas a la Unidad Popular. Logró también el cumplimiento de acuerdos profesionales firmados por Frei, como el aumento de equipos bélicos.

Entre 1971 y 1972 se centra en una intensa actividad profesional para, entre otros, colocar al Ejército en idénticas condiciones de remuneraciones con los otros institutos armados, y en la modernización del Ejército. Impulsa la Ley N° 17.708 de Control de Armas y Explosivos del 21 de octubre de 1971. Propone al gobierno (con gran crítica de la oposición) un proyecto de ley que otorga derecho a voto a los suboficiales de las Fuerzas Armadas, lo que se transforma en Ley de la República en 1972.

Durante una gira del presidente Allende al exterior, el general Prats asume la vicepresidencia del país el 29 de noviembre de 1972. En este cargo, realiza una celebración a Pablo Neruda por la obtención del Premio Nobel de Literatura. Prats y los ministros militares permanecen en el gabinete hasta marzo de 1973, para garantizar la realización de elecciones parlamentarias en la forma que la Constitución establecía. El 27 de marzo, se lleva a cabo el cambio de gabinete y los ministros militares regresan a sus funciones profesionales.

Allende llama nuevamente a los uniformados a integrar el gabinete, al cual denomina de Seguridad Nacional. El general Prats asume el Ministerio de Defensa el 9 de agosto de 1973. Los militares están enfurecidos con que Prats vuelva a integrar un gabinete. Enfermo por una gripe, el 21 de agosto el general descansa en su casa, cuando una manifestación de esposas de generales se inició frente a ella, a la que se suman oficiales de civil y uno uniformado a protestar contra él y su actuación frente al gobierno. Llegan a dar su apoyo el Presidente Allende, sus ministros y Augusto Pinochet considerado el segundo de Prats todos son abucheados. A raíz de este hecho, Prats solicita a sus generales que confirmen públicamente su lealtad hacia él; lo que la mayoría de estos se niegan a hacer. Resuelve renunciar a la comandancia en jefe y a su cargo de Ministro de Defensa el 23 de agosto de 1973.

Recomienda al Presidente Allende a Augusto Pinochet Ugarte para sucederlo en el cargo, dado que tenía una larga hoja de vida como soldado profesional y apolítico. Mario Sepúlveda y Guillermo Pickering, otros generales leales a Prats, renuncian también en gesto de solidaridad. Augusto Pinochet Ugarte protagonizó el Golpe de Estado realizado el 11 de septiembre. Prats abandona el país rumbo a Argentina la madrugada del 15 de septiembre de 1973, ya que fue prevenido de que grupos descontrolados lo buscaban para asesinarlo. Las últimas palabras escritas en Chile son dirigidas en una carta a Pinochet, en ella se habla: «El futuro dirá quién estuvo equivocado. Si lo que Uds. hicieron trae el bienestar general del país y el pueblo realmente siente que se impone una verdadera justicia social, me alegrará de haberme equivocado yo, al buscar con tanto afán una salida política que evitara el golpe"».

El día viernes 28 de septiembre de 1974, el ciudadano estadounidense Michael Townley, agente de la DINA, se introdujo al garaje del general Prats y colocó un aparato explosivo bajo la caja de velocidades del automóvil de Prats, un Fiat modelo 125.

El día 30, a las 00.50 horas, al regresar Carlos Pratsy su esposa Sofía Cuthbert  a su casa en la calle Malabia 3305, Townley hace detonar el explosivo por medio de un control remoto, provocándoles la muerte instantánea. Según el informe policial con carácter «estrictamente confidencial y secreto», «Los restos del automóvil se hallaban esparcidos en un radio de 50 metros» y se observaban «restos calcinados de carne humana».

Este crimen y el de Letelier y Moffit, realizado por el porpio Townley, fueron investigados por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal número 1 de Buenos Aires desde el mismo día en que se cometió. La causa se mantuvo casi sin avances hasta que en 1991 se conoció el informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación de Chile, en el que se atribuye a la DINA la autoría de las muertes de Prats y su esposa. El proceso judicial fue larguísimo y se mantuvo en Argentina ya que hasta en el año 2002 la justicia chilena no se hizo parte de ella, por las condiciones políticas del país.

En el juicio en Estados Unidos por el asesinato de Orlando Letelier, Michael Townley confesó su participación en el atentado que costó la vida a los Prats. Según Townley, fue el mayor Pedro Espinoza, segundo en la DINA, y el coronel Raúl Iturriaga Neumann, jefe del aparato exterior, quienes en una conversación amistosa le solicitaron acabar con Prats, bajo el argumento de que este podía apoyar un levantamiento contra el régimen militar en el sur de Chile.

El caso Prats fue investigado por la jueza argentina María Servini de Cubría. En declaraciones a ella en Roma, en diciembre de 1995, los neofascistas italianos Stefano Delle Chiaie y Vincenzo Vinciguerra declararon que los agentes de la DINA Enrique Arancibia Clavel y Michael Townley estuvieron involucrados directamente en el asesinato de Prats.

Enrique Arancibia Clavel fue detenido el 18 de enero de 1996, luego de vivir 15 años sin problemas legales en Argentina. Su proceso judicial terminó en el año 2000, cuando fue condenado a cadena perpetua por el doble asesinato. En agosto de 2007 recibió beneficio de la libertad condicional en Argentina.

El diplomático Ramón Huidobro, ex embajador de Chile en Argentina, sorprendió al presentar tres documentos; que fueron incluidos entre las pruebas que acreditarían que el gobierno del general Pinochet sabía que Prats necesitaba un pasaporte para salir del país y se negó a dárselo.

El 8 de julio de 2010 tras 36 años de ocurridos los crímenes, la justicia chilena dictó altas penas efectivas de cárcel en la sentencia definitiva por el doble homicidio del ex comandante en jefe del Ejército, general Carlos Prats González, y su esposa Sofía Cuthbert Chiarleoni. La Corte Suprema de Justicia de Chile dictó penas contra los nueve imputados, siete de ellos oficiales o suboficiales de las Fuerzas Armadas, involucrados directamente en la voladura en Argentina del vehículo en que viajaba Prats, ex ministro del Presidente Salvador Allende, y su esposa Sofía Cuthbert.

En el fallo, la sala del máximo tribunal, condenó al general (r) Manuel Contreras y el brigadier (r) Pedro Espinoza, en calidad de autores por el asesinato del matrimonio, a 17 años de presidio mayor en su grado máximo, sin medidas alternativas. El general (r) Raúl Iturriaga Neumann, el brigadier (r) José Octavio Zara y el coronel (r) Juan Morales Salgado fueron condenados a 15 años y un día de presidio menor en su grado máximo, también sin beneficios. En calidad de cómplices, fueron condenados Mariana Callejas y Jorge Iturriaga Neumann, a la pena de cinco años de presidio menor en su grado máximo, con beneficios.

Manifestaciones apagadas se recibieron en Chile respeto a la condena de la justicia chilena. Los medios dieron amplia cobertura del hecho. Por parte del Gobierno de Chile el ministro de Justicia, Felipe Bulnes, expresó su profundo rechazo al crimen, así como su solidaridad con las hijas del matrimonio Prats-Cuthbert.

La condena a varios generales del Ejército de Chile tuvo un gran impacto internacional. Medios como TeleSur, ANSA, Prensa Latina y otros publicaron editoriales al respecto. María Angélica Prats, hija del general Carlos Prats, afirmó el 8 de julio de 2010 a ANSA que en el proceso judicial en ese país «quedó probada la autoría intelectual de Augusto Pinochet».

haga un comentario

Can't read? Reload